7 marzo, 2014 | Página Católica

7-marzo: Fiesta de Santo Tomás de Aquino

Apoteosis de Santo Tomás de Aquino de Zurbarán

Con la publicación de la conferencia “Santo Tomás y la Concordia entre la Fe y la Razón” en la que el Dr. Antonio Caponnetto nos habla magistralmente de los aportes fundamentales del Doctor Angélico a la exacta sinfonía en que concurren la Fe y la Razón, tuvo fin el ciclo “Los Clásicos” que el Centro de Estudios Nuestra Señora de la Merced celebró en junio de 2009.

Varios aspectos se abordan en la misma:

El primero consiste en un análisis filosófico-teológico de la relación entre la Fe y la Razón. En segundo lugar se explica aquella premisa inicial del célebre binomio: “creer para entender”, y consiguientemente su complemento necesario: “entender para creer”. En ambos casos las explicaciones se sostienen en los mismos textos de Santo Tomás de Aquino, cotejados y complementados con las de otros representantes del magisterio católico.

Distante del fideísmo y del racionalismo, la exposición aborda una cuarta parte: el esbozo histórico de las relaciones entre la Fe y la Razón, y el papel hegemónico que juega Santo Tomás de Aquino en el decurso de esa concordia.

Posteriormente se tienen en cuenta las secuelas de la discordia, intencionalmente provocada, como por ejemplo, la prepotencia cientificista. Y se exponen algunas pautas para recuperar la inescindible cooperación que debe existir entre el creer y el entender. Entre estas pautas se enfatiza aquella consigna clásica, lamentablemente abandonada, del philsophari in Maria. Filosofar en María, reconociendo a la Virgen Santísima como Sede de la Sabiduría.

Por último, la vida y la muerte del Aquinate son presentados como ejemplos vivos y encarnados de esta gloriosa armonía entre la inteligencia y el misterio, el logos y el Credo.

A principios de 1274, estando ya enfermo, es llamado por el Papa para participar en el Segundo Concilio de Lyón en el que se iba a discutir la reunión con los griegos; pidiéndosele que lleve el tratado que había escrito contra los errores de aquellos. No obstante estar agotado, se puso en camino por obediencia al Santo Padre, recibiendo un fuerte golpe en la cabeza de la rama de un árbol cruzado sobre el trayecto.

Se detuvo unos días en la casa de unas de sus hermanas,,ya exhausto. Sin embargo celebró la santa Misa con una devoción extraordinaria, cubierto de lágrimas.

Hacia fines de Febrero pidió ser llevado a la abadía cisterciense de Fossanova donde hizo una confesión general y allí, al recibir por últimas vez la Sagrada Eucaristía, escribió la siguiente oración:

Te recibo Señor, precio de la redención de mi alma,
te recibo viático de mi peregrinación,
por cuyo amor he estudiado, velado y trabajado;
te he predicado y te he enseñado.
Jamás he dicho nada contra ti, pero si acaso lo hubiera dicho, Señor,
ha sido de buena fe y no sigo obstinado en mi opinión.
Si algo menos recto he dicho sobre éste y los demás sacramentos,
lo confío completamente a la corrección de la Santa Iglesia romana,
en cuya obediencia salgo ahora de esta vida y parto para la muerte.

Salió de la vida y partió hacia la muerte el 7 de Marzo de 1294. Para recibir en el Cielo el premio que había pedido cuando, en Diciembre de 1273, mientras oraba en la soledad de la iglesia de Santo Domingo de Nápoles, se le apareció el Señor y le dijo: “Tomás, mucho y bien has escrito sobre Mí ¿Qué quieres en cambio como recompensa?” A lo que el santo respondió: “Señor, elijo a Vos mismo”. Desde entonces hay un Jesús de Tomás y un Tomás de Jesús.

Pulse sobre este enlace para escuchar o descargar la conferencia

Una respuesta para 7-marzo: Fiesta de Santo Tomás de Aquino

  1. Pingback: Anónimo