23 octubre, 2012 |

Die Fahne hoch… Ha llegado el Fanón (I)

Die Fahne hoch. La bandera en alto. Así comenzaba el himno nacionalsocialista, que traigo aquí a colación porque tenemos un Papa, relacionado de algún modo con aquella época en la que dicho himno se oía por todos lados. Un Papa que hoy es noticia porque ha recuperado un antiquísimo ornamento litúrgico propio y exclusivo del Papa que se llama “fanón”. Una voz unida en su origen, mira que casualidad, con el aleman Fahne. Zusammenhängend mit unserem “Fahne” dira un famoso liturgista alemán.

Para mí nuestro Pontífice también apareció así: con el fanón en alto. Y mientras que esto hace las delicias de aquellos sensibles que piensan que la liturgia consiste en rúbricas y ornamentos cuantos más antiguos mejor. A otros nos hace preguntarnos ¿por qué?

¿Qué cosa anuncia y simboliza esta bandera que trae el Santo Padre? El Padre Zuhlsdorf dota de contexto esta reaparición del fanón y cree que es un pequeño gesto que anuncia una gran encíclica sobre la fe dentro de un ámbito extasiado de restauración litúrgica y eclesial. Yo a esto lo llamo “fanon”, palabra de la jerga fandom que en inglés se usa para abreviar fan y canon y que nos indica dentro de la linea canónica de un argumento, serie, etc., los elementos introducidos por los fans que se creen canónicos y propios, pero que en realidad no lo son. Más o menos como eso de “la reforma de la reforma” en la magna serie Concilio Vaticano II.  Un “fanon”, sin duda.  Un símbolo al que millones de tradicones miran esperanzados aguardando el día de la libertad, como cantaba el himno nazi. De cualquier manera hay que ser algo friki para entender esto del fanon y lo de los tradicones. Mientras que no sea el augurio del mundo en llamas como lo fue en aquella canción, bienvenido sea.

El tema anuncia segunda parte. Proximamente voy a dar detalles cuasi desconocidos del fanón, por ejemplo (se que este es más conocido) que Inocencio III decía que se usaba en lugar del efod hebreo . Esto a algunos les puede recordar aquellas fotos de Pablo VI, primer Papa que dejó de usar el fanón tras el Concilio, en las que usaba el racional. ¡Vaya por Dios! empiezo hablando de nazis y ahora saco a los judíos, es que no falla. No obstante, como digo, cosas mucho más desconocidas, como quizás, que era verdaderamente la bandera del Papa entre otras cosas.

¿Substituyó el racional al fanón o al pectoral?

De momento y para dejarles con tarea para la próxima entrada, me gustaría saber de donde ha sacado Don Nicolás Bux el simbolismo que nos expone del fanón y que está siendo difundido por todos lados. ¿Lo saben ustedes?

El Fanón según la versión de Don Nicolás Bux:

Simboliza el escudo de la fe (cfr. Efesios 6, 16: “Tened siempre embrazado el escudo de la fe, para que en él se apaguen todas las flechas incendiarias del maligno”) que protege la Iglesia católica, representada por el Papa. Las bandas verticales de color dorado y plateado representen la unidad y la indisolubilidad de la Iglesia latina y oriental.

Se me ocurren dos cosas: si es escudo, ¿por qué se lleva sobre la cabeza y no en el brazo? y si simboliza con sus bandas lo que dice, ¿por qué aparece atestiguado su uso antes de dicha ruptura?

En fin, que no me cuela lo dicho por Don Bux. Busquen a ver si encuentran el fundamento de lo que dice.

Nota: la foto de Juan Pablo II en la única vez que usó el fanón está puesta a propósito.

M.D.

 

 

10 Respuestas a Die Fahne hoch… Ha llegado el Fanón (I)

  1. Sí. Pese a ser en su origen una especie de amito (según tengo entendido incluso fue común a toda la clericatura en algún momento) después tomo ese significado. Y lo que decía es que también puede significar el triplex munus (aunque a mí no me lo explicaron así).
    A mí me lo explicaron así hace ya años, he buscado en internet y también lo he encontrado en algún sitio, aunque buscando veo que la gente sí que lo relaciona con el triplex munus.
    El caso es que a mí se me explicó como digo, que el fanón representaba la Iglesia Triunfante, Militante y Purgante.

  2. Julián lo de “Iglesia Triunfante, Militante y Purgante. De toda la vida.” no lo entiendo. ¿Te refieres al significado del fanón? En tal caso ¿dónde está esa interpretación “de toda la vida”?

  3. Me comento a mí mismo: cuando hablo de las tres potestades representadas en la tiara no me refiero al triplex munus (que en realidad es común a todo el Colegio aunque el Sumo Pontífice los tenga en grado sumo con su jurisdicción plena, suprema y universal, etc.) sino a los que dice la oración con la que se imponía: “Accipe tiaram tribus coronis orntatam […] Patrem Principum et Regum, Rectorem Orbis, in terra Vicarium Salvatoris Nostri Jesu Christi…”. De todas formas es posible que la primitivas tiaras pontificias ni siquiera tuviesen tres franjas y esto sea también posterior, no lo sé.
    En cuanto al anón, es cierto que en su origen se confunde con el amito (parece ser que se usaba como tal) pero eso es antiquísimo y la significación que nos ha llegado es la que digo.

  4. No creo que pueda confundirse con las tres potestades, porque eso es lo que simboliza la tiara. Al fin y al cabo todo esto son reliquias de la antigua liturgia áulica que hoy en día me parecen más necesarios que nunca para diferenciar al Papa del resto de los obispos(mediante signos sensibles, que no es lo más importante pero que dada nuestra naturaleza es importante.
    Quería decir NIcola Bux, obviamente.

  5. Iglesia Triunfante, Militante y Purgante. De toda la vida.
    Cuando leí lo de Nucola Bux (con todo el respeto que me merece) me quedé perplejo, lo que él dice es lo que siempre se ha aplicado al ámito.

  6. Venga hombre haced la tarea. Os doy otra pista. ¿Por que da la simbología de las dos barras verticales cuando son tres las que lleva el fanón? Sí son tres colores aunque os parezca dos.

  7. ¿En la cabeza o encima de los hombros?

    Y lo de tradicones me parece un insulto :)

    • En la cabeza y encima de los hombros, pero nunca en el brazo. Ya lo verás en la segunda entrega.

      Tradicones es el término que empleo para designar a todo aquel que respecto a la tradición se comporta como un neocón. Si quieres otro día tratamos el asunto. A efectos prácticos y simplistas de este tema es el que confunde la tradición con los trapitos.

      Un poco más amplio: Cualquiera que conoce el mundo de los seminarios habrá observado que siempre hay un grupito que disfruta como nadie en lo estético de la liturgia. Normalmente no son buenos estudiantes, no sabrán latín ni habrán tocado jamás una obra profunda de teología, pero son capaces de rastrearte toda la historia del color de un encaje o de porqué se dice talis en lugar de cualis. Normalmente son personas que tienen vocación de ceremonieros y pareciera que para todo en su vida usan un libro de rúbricas que ya empezaron a seguir al mamar la teta. A estas personas no les importa mucho de la teología de la Santa Misa o de las partes esenciales de la misma y de las ventajas y desventajas, por ejemplo, del Sumorrum Pontificum, ante el que gritarán extasiados una enorme ovación, pero en cambio se mueren si la casulla es llamada gótica cuando es semigótica o si se confunde un tejido con otro. En fin, tampoco apuren, el término es amplio, de hecho tales personas no sólo existen en los ambientes clericales, y aplicado en lo general puede ser muy injusto, pero tales personas existen. Haberlos hailos, como las meigas, aunque todos nieguen pertenecer a ese grupo. Muchos de ellos han vuelto a la Misa Tradicional por lo estético, canto incluído, pero no entienden nada de la necesaria reforma en la Iglesia y es obvio que con caramelitos se les puede ir fascinando en la “reforma de la reforma”.

  8. Bueno, así empezaba el himno nacionalsocialista y así se encabezaba el discurso de Primo de Rivera en el Teatro de la Comedia: la bandera está alzada. Lo que es un contrasentido es el aparejamiento de los términos. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios…

    • Adverso deberías leer más. El discurso de José Antonio en el acto del Teatro de la Comedia comienza dando gracias para a continuación desmontar toda la teoría liberal que somete la verdad al voto. Luego sí, tras haber desmontado toda la teoría liberal y la revolución que le sigue necesariamente y propuesto una alternativa es cuando dice ese famoso párrafo que parece una entrega al semintalismo:

      Yo creo que está alzada la bandera. Ahora vamos a defenderla alegremente, poéticamente. Porque hay algunos que frente a la marcha de la revolución creen que para aunar voluntades conviene ofrecer las soluciones más tibias; creen que se debe ocultar en la propaganda todo lo que pueda despertar una emoción o señalar una actitud enérgica y extrema. ¡Qué equivocación! A los pueblos no los han movido nunca más que los poetas, y ¡ay del que no sepa levantar, frente a la poesía que destruye, la poesía que promete!

      Pero es obvio que no es sino la afirmación de la defensa enérgica ante la revolución al estilo de José Antonio. Que esto se compare también al comienzo del himno nazi, pues ni me gusta ni me disgusta, aunque yo creo que José Antonio tiene aquí en mente una famosa novela sobre los comuneros de primera mitad siglo XIX (mucho antes de la era de los fascismos) allí donde pone en labios de Padilla la siguiente frase:

      Quisiera sí estar siempre ganando terreno, y siempre con la bandera en alto, y siempre con la espada en cruz… Pero una batalla para lo último, cuando no queda más que acudir al brazo de Dios.

      En fin, es comparable en las palabras y eso es cosa de gusto, pero lo malo y procedente es la comparación buscada en la fascinación y el engaño. Y, dejando ya a José Antonio al que nunca le dieron ni la oportunidad de saber si engañaba a todos los que fascinó, hay que señalarte, Adverso, que aquí miras el dedo que señala el bosque.

      ¿A qué recuperar un símbolo y llenarlo de propaganda? ¿Has hecho ya la tarea y has averiguado de donde ha salido la interpretación de Don Bux? ¿A qué fascinar a las gentes alzando una bandera mientras se deja que todo siga igual o peor sin ponerse a defender la bandera alzada? Es natural que en tales movidas se acabe en una noche de los cuchillos largos donde los que se habían dejado seducir y extasiar por el engaño de la propaganda sean defraudados y eliminados. Porque mucho fanón, pero nada de nada. Este fraude en términos eclesiales espero que no adopte la forma de Juicio final.

      Que lo pases bien adverso. Lo del cepillo te lo he borrado. No está bonito poner a los curas de ladrones ni tiene que ver con el tema. Lo del César sí, pero para la segunda entrega.