Tal vez algunos de nuestros lectores se pregunten por los objetivos que quiere alcanzar TD y abran un interrogante acerca de las posibilidades de futuro de un medio como el nuestro.
Por lo pronto, TD es el único periódico digital en español que une esos dos amores, Dios y Patria, que son inseparables por la misma naturaleza de las cosas establecida por el Creador. No compartimos el desdén de algunos, aferrados a la idea de que el patriotismo se corroe en contacto con el sentimiento religioso; aunque sí afirmamos que muchas de las desviaciones que hoy se presentan como religiosas hacen daño lo mismo a la Iglesia que a España.
Pero menos aún compartimos el presunto patriotismo de quienes hacen alarde de una bandera al tiempo que justifican políticas anti-sociales y el más rancio liberalismo económico y moral. Como ya han tenido ocasión de comprobar nuestros lectores, no hay lugar en nuestro espacio virtual para el silencio de la mayoría de los medios de información religiosa ante la gravísima situación de crisis que atravesamos y ante las injustas medidas adoptadas desde las oligarquías políticas y financieras.
En cuanto a nuestras posibilidades de continuidad, dependerán —en muy buena medida— de la capacidad de fijar nuestros objetivos. No tememos los tiempos difíciles porque, nos enseñaron, hacen la depuración de los cobardes, pero tampoco podemos achacar nuestro fracaso al acoso exterior si se debe a la carencia de una estrategia adecuada. En TD sabemos que ni vamos a cambiar el sentir mayoritario de los españoles, ni vamos a provocar el más ligero desplazamiento en el mapa político trágicamente expresado cada cuatro años en las urnas por la voluntad mayoritaria de nuestros compatriotas.
En TD no venimos en primer lugar a reconquistar sino a resistir y a testimoniar. En este caso, el orden de los factores sí altera el producto porque podemos fracasar en la reconquista pero no podemos fracasar en lo segundo. Si perseveramos, será la manera de dar ocasión a una reconquista en la que ya no estaremos solos. Como enseña la historia, toda reconquista nace de una resistencia, pensemos en el caso de Covadonga o del Alcázar de Toledo. No podemos cometer el error de quienes se han desinflado por no tener claras las prioridades, pensando que basta hacerse presente en los medios de comunicación para provocar un cambio de opinión. Olvidan que son muchas veces los teóricamente afines quienes más se oponen a una línea rigurosa y a un estilo claro, sin contemporizaciones ni malminorismo.
Sabemos, por último, en TD que la verdad no se impone por sí misma como si le bastara la fuerza de la propia verdad. La que se impone de hecho es la mentira y la verdad, si llega a imponerse, lo es a fuerza de ríos de sangre de mártires y de incontables esfuerzos de misioneros y apóstoles. Por eso hacemos nuestras unas palabras del pensador contrarrevolucionario extremeño Donoso Cortés:
No te canses en buscar asilo seguro contra los azotes de la guerra, porque te cansas vanamente; esa guerra se dilata tanto como el espacio, y se prolonga tanto como el tiempo. Sólo en la eternidad, patria de los justos, puedes encontrar descanso; porque solo allí no hay combate; no presumas, empero, que se abran para ti las puertas de la eternidad si no muestras antes las cicatrices que llevas; aquellas puertas no se abren sino para los que combatieron aquí los combates del Señor gloriosamente, y para los que van, como el Señor, crucificados.
Jesús de Castro
4 julio, 2012 a las 14:34
El mejor medio para quienes busquen un verdadero nacionalismo católico que más en la Hispanidad no se comprendería el amor a la Patria sin el amor y la entrega a Dios. Por ello quienes estemos como colaboradores o como lectores debemos ver en TD un frente común en el que aunar fuerzas de amor a España que al fin y a la postre es el amor a la Cristiandad.
Gracias.
En Cristo Rey,
Jesús de Castro
Don Eñe
5 julio, 2012 a las 14:54
¡¡¡¡ÁNIMO!!!……….hoy más que nunca, abundando como abunda tanto conservador modernista que no entiende el significado del binomio Dios y España, es imprescindible la existencia y permanencia de un medio como Tradición Digital. Me consta que, aunque no comenten, son muchos los que ya lo leen a diario. Lo dicho: mucho ánimo y ¡VIVA CRISTO REY!